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miércoles, 17 de julio de 2013

Comprando en Fnac.es

Inauguro el MacBook con una entradita explicando cómo fue mi primera -y única- experiencia comprando en la web de la Fnac.

Antes de nada y al hilo del post anterior, decir que Ono ha seguido enviado mensajes exactamente iguales al de la foto. Hasta ahora no hemos hecho nada ni hemos tomado ninguna decisión... pero estamos pendientes por si acaso se les ocurre cobrarnos la famosa penalización.

Bueno, a lo que voy... que me pierdo. 

Tengo que ser sincera y decir que lo he hecho prácticamente porque era la única opción y durante todo el proceso estuve totalmente acojonada, por decirlo así. Basta con echar un ojo por Google para ver que hay muchísimas opiniones negativas, que se pasan los plazos por dónde todos sabemos y que vamos, la comunicación no suele ser de lo mejor. Yo hoy voy a contar mi experiencia porque, personalmente, a mí me ha ido bastante bien.

Ya hace tiempo que había cambiar el ordenador por un MacBook Pro pero no quería los que suelen vender configurados con lo mínimo en las tiendas físicas, ya que soy de la opinión de que como no es un ordenador barato o que se vaya a cambiar a la primera de cambio, tiene que durar. Más le vale. Para comprarlo personalizado tenía dos opciones: hacerlo online en la Apple Store -financiaba Cetelem y lo dejamos de lado-, en uno de los resellers que hay en Galicia -de dos a tres semanas de espera y a tocateja- o irme al modelo básico de Retina, que tiene unas prestaciones similares a lo que buscaba, comprarlo a tocateja y directa para casa... pero que no era mi primera opción. Y ya casi estaba convencida... hasta que el jueves a medio día mirando por rutina la web de la Fnac me encontré que vendían exactamente el mismo que yo buscaba y además, con más disco duro de lo que había pensado en un primer momento ¡y solo había uno! Como tenemos la Visa Fnac desde hace tiempo y nunca ha dado ningún problema, ¡nos lanzamos a la piscina! Y a cruzar los dedos. El proceso fue algo así:

  • Se hizo la compra y a la hora de pagar, al seleccionar Visa Fnac pudimos elegir la financiación que queríamos -llamando por teléfono para terminar de concretar todo-. Como ya las conocemos de antes, lo pusimos a 10 meses sin intereses y con un 3% de comisión de apertura. Lo habitual si te pasas de tres meses.
  • Al momento el ordenador dejó de estar disponible en la web y apareció como comprado en el área de cliente. Durante todo el jueves el pedido estuvo como "Bloqueado". Se supone que cuando es una gran cantidad de dinero, usan ese estado mientras que no confirman con el banco que todo está correcto.
  • El viernes a medio día, cambió a "en proceso". Para más adelante aparecer como "a preparar".
  • El lunes por la noche apareció como "expedido" y a casa llegó -de Madrid a Santiago- ayer -martes- a medio día.
  • Se supone que la expedición era en 24 horas -eso ponía en la página web-, pero se expidió en 48. Una nimiedad en comparación con los plazos que he llegado a leer por ahí...

A favor de ellos tengo que decir que todo el proceso de financiación fue rápido y muy bien. Supongo que por tener la Visa y haber hecho la misma operación con anterioridad... además, al ser clientes de La Caixa, cuando financias hasta equis dinero ya no piden ni papeleo. Llegó todo muy bien empaquetado y en perfecto estado.

En contra: el seguimiento vía web no es demasiado preciso y cambian el estado del pedido un montón de veces para al final decirte lo mismo, que tienes que esperar. Además, nos dieron el número de seguimiento el mismo día que llegaba el paquete con lo que en realidad no sabía si el ordenador ya estaba camino de Santiago, en Madrid, si lo tenía Seur o dónde se supone que estaba. Vas un poco a ciegas.

¿Volveré a comprar? Probablemente no. Creo, sinceramente, que he tenido suerte de que llegase en un par de días. Hay demasiadas opiniones negativas y cuando el río suena... Si no llega a ser porque estaba "desesperada" y me pusieron delante exactamente lo mismo que yo estaba buscando, ni siquiera lo hubiese contemplado como opción.



Y ahora a disfrutar y a acostumbrarme... que vengo de muchos años de Windows y hay que cambiar las rutinas.

viernes, 28 de junio de 2013

Ono nos toma el pelo

No he vuelto a tener ni tiempo para el blog y me fastidia un montón porque tengo varias entradas a medio escribir y al final, nunca termino ninguna. Pero bueno, a ver si poco a poco consigo ponerme al día.

Hoy con un poco de prisa y casi a trompicones -no quería dejar de ponerlo-, vengo a hablar de Ono. Es para darles de comer aparte, aunque no me sorprende en absoluto su comportamiento ya que al final todas las operadoras de telefonía, internet y móvil tienen sus entresijos... y esta no iba a ser menos. 

Después de que fuésemos clientes con dos lineas (de no poca velocidad y precio) a nombre del mismo titular, al hacer la mudanza a Santiago tuvimos que dar la mía de baja. No por gusto, ya que teníamos 30mb de velocidad y estábamos más que satisfechos con ellos, pero en Galicia no dan servicio. 

Unos días antes de llamar para pedir la baja estuve mirando y buscando por internet y ya encontré que casi todo el mundo tenía muchos problemas para hacerlo y que bueno, no era un camino se rosas. Así que estábamos preparados de antemano pero no sé, uno siempre piensa que va a ser diferente y va a acabar todo en un santiamén y sin liarse demasiado. Claro, no fue así y se quedó en una llamada de más de media hora (a número de pago) pasando cuatro operadores diferentes -si no me falla la memoria-:

  • Primer operador. Todo va como la seda hasta que escucha la palabra baja. Entonces te da otro número telefónico al que dirigirte y curiosamente, este ya es de pago... no como el anterior.
  • Segundo operador. Baja. Automáticamente comienza a hacerte contraofertas pasándose por dónde ya todos sabemos el hecho de que se le ha dicho que en Galicia ellos no tienen servicio, así que imposible llevarse la linea y el contrato. Llega incluso a preguntar si no estamos interesados en dejarle nuestro contrato al próximo inquilino del piso... ¿y yo qué sé quién va a ser o si el casero lo va a alquilar o no? Nos pasa con otro operador.
  • Siguiente. Más o menos lo mismo. Se le vuelve a explicar toda la historia de la mudanza y demás... Y vuelve a hacernos las mismas ofertas (inclusive lo del siguiente inquilino del piso). Pide paciencia y que lo va a tramitar. Y siguen pasando los minutos mientras él, de vez en cuando, dice algo como "voy todo la rápido que puedo". Personalmente me gustaría saber cómo es el sistema para dar de baja un contrato pero, a priori, dudo mucho que necesites más de quince minutos para hacerlo.
  • Otro operador más. Vuelven a hacernos las mismas ofertas que los anteriores y ya sin paciencia se les exige que tramiten la dichosa baja de una vez. Y vuelta a esperar y que va todo lo rápido que puede. Por fin lo hace y nos remite a otro número al que tenemos que llamar para pedir que nos envíen un sobre y devolverles el router. Esto último tiene guasa porque aunque al principio pensamos que era así, cuando revisamos el router y el contrato vimos que era de nuestra propiedad... Unos impresentables. Se les dice que recuerden enviar el sobre a la dirección de la otra linea que hay en el contrato, ya que de la actual nos vamos en dos días... y que sí, que sí.
  • Llamamos para encargar el sobre y una chica sorprendida nos dice que no, que solo hay que devolverlos en caso de que seamos una empresa o entremos en no sé qué programa de reciclaje y que no es el caso. Perfecto. 
En menos de cinco minutos ya no teníamos ni internet ni teléfono. Para eso sí que fueron rápidos, supongo. Al rato nos llegó un correo para que valorásemos la atención recibida y por supuesto, la nota fue tan redonda como un hermoso cero.

A los pocos días de estar ya instalados en Santiago me llega un correo de mi antiguo casero comentándome que tengo allí un sobre de Ono para devolver un router. Y se nos queda cara de idiotas. Le pido al casero que haga caso omiso y que devuelva el sobre pensando que todo terminaría ahí, pero debido a la mala nota que les pusimos en la encuesta la semana pasada llamaron para saber qué incidencia habíamos tenido con ellos. Se le explicó todo el percal y después de unas cuantas disculpas comentamos el tema del sobre de marras y el operador nos volvió a decir que el router era de nuestra propiedad y que para nada había que devolverlo, que habría sido un error. Vale. Nos olvidamos de Ono por fin... 

¡NO! ¡IMPOSIBLE!  Esta mañana le llega a mi novio este mensaje:



Para mear y no echar gota, como se suele decir. 

Vamos, es que yo creo que esta empresa nos toma por tontos o algo... porque si no, no tiene sentido. Hemos vuelto a llamar y nos han dicho que habrá sido un error y que efectivamente no hay que devolver nada, que olvidemos el sms. Pero yo no me fío un pelo y como se ve que se equivocan bastante y tienen unos cuantos errores, me temo que por error -faltaría más-, van a intentar cobrar la penalización tal y como he leído en algún caso muy similar... pero de momento, se van a encontrar con que el banco no les va a dejar y llegados a ese caso, veremos a ver qué medidas tomamos.

A título personal, me parecen unos estafadores. Primero por alguna que otra campaña publicitaria totalmente fraudulenta -como la de los móviles que vienen anunciando desde hace unos meses- que tienen en su haber y segundo porque por lo que se ve, el mareo de la devolución de los routers cuando un cliente se da de baja es algo más que habitual y también lo es que acaben cobrándote la dichosa penalización si no estás atento -y que según lo que he leído, ha llegado incluso a los 200€-. En caso de que les aparezca devuelta te meten en la lista de morosos y envían a compañías de terceros, al más puro estilo de la mafia, para que te acosen y pagues -se puede ver en cualquier foro si buscas cosas como "problemas baja Ono, devolución router ono, etc. y no es ni un caso ni dos-.

Espero de verdad que esto acabe aquí y si no, seguiré contándolo para que mi experiencia sirva, en todo caso, a otras personas que puedan verse en esta misma situación.

viernes, 7 de junio de 2013

Cajas, mudanzas y otros menesteres

Tres semanas desde la última vez que se me ocurrió pasarme por aquí y eso que me había prometido a mí misma que lo haría con cierta regularidad... Parece mentira, pero tengo una buena excusa.

Las últimas tres semanas han sido una auténtica locura y aún ahora, escribiendo esto sentada en el sofá, no veo todavía el momento en que podré parar, colocar el ordenador en la mesa y pensar "ahora sí que voy a tener un poco de tiempo para mí". 

La razón principal de esta vorágine es que nos hemos mudado. Entre Valencia y Santiago de Compostela hay muchos kilómetros que salvar y si le sumamos a que hace años que vivo de un lado para otro llevándome la casa a cuestas y acumulando de todo, parece como si esos casi mil kilómetros se doblasen. Empaquetar todo lo que no pudiésemos llevar como equipaje en el avión y mandarlo por Seur, sacar los billetes, dejar el piso de Valencia y todo atado con el casero de allá, conseguir todo lo que se pedía desde la empresa de Santiago, apalabrar piso a distancia, hacer el viaje y alquilar el piso, llegar a Ourense -donde estaban todas nuestras cajas en casa de mis padres- y traerlas aquí, poner la casa a andar y desempaquetarlo todo... Hacerse con una ciudad que no conocemos prácticamente de nada y lo que nos queda por solucionar todavía, claro.

Pero bueno, como se suele decir, no hay mal que por bien no venga y tal y cómo está el mundo hoy en día si estos cambios se producen por temas laborales, hay que dibujarse una sonrisa en la cara, plantarse delante de las eventualidades y lidiar con todo lo que nos echen encima porque al final, todo esto se ha hecho para ir a mejor (menos en la velocidad de internet, que hemos retrocedido unos cuantos añitos gracias a Movistar... pero casi que ese tema me lo dejo para otra entrada porque va a dar mucho de si).

En el poco tiempo que he tenido viviendo entre cajas por hacer y después por deshacer, he podido pararme a pensar y plantearme qué quiero que traiga a mi vida este cambio y al final la idea que más se me ha pasado por la cabeza es la estabilidad. Los últimos años han sido demasiado caóticos y desordenados y quizás sea que me hago mayor, pero siento que va siendo hora de parar, de centrarse y de -siempre y cuando la crisis nos deje, claro está- vivir tranquila.

Lo que espero es empezar a tener un poco más de tiempo para escribir y hablar de todas esas cosas que tenía en mente porque me sigue apeteciendo el blog y sobre todo retomar todo lo que se me fue quedando atrás sin darme cuenta.

lunes, 13 de mayo de 2013

The Following

Aunque tengo en mente varios temas sobre los que me gustaría escribir -sí, soy demasiado vaga como para hacerlo de forma habitual- querría aprovechar que ayer terminamos de ver la primera temporada de The Following para explicar un poco mi opinión sobre ella y como pasó de dejarme con la boca abierta los primeros capítulos a serme casi indiferente los últimos.

Había oído hablar bastante bien de ella y terminé de decidirme viendo los anuncios de su próximo estreno en televisión y teniendo en cuenta el elenco de actores principales -Kevin Bacon y James Purefoy-. A simple vista, no podía defraudar.

Aviso: puede que se me escape algún spoiler.

Con el piloto simplemente aluciné. Largo, bien atado todo y lleno de giros inesperados. Siendo imposible hacerte a la idea en tan poco tiempo de todo lo que rodea a Joe Carroll -el villano- y su trama. Te prendas de su magnetismo y carisma y, por supuesto, de la actuación de Purefoy. La relación y su obsesión con la obra de Allan Poe, el simbolismo de los ojos, sus adeptos, el ritmo y la banda sonora... una vez que terminas el piloto te planteas que hace tiempo que no ves una serie que te enganche de esa forma, con tanta calidad y tan bien hecha y claro, te creas unas expectativas que no son para nada reales. De hecho, hasta poco antes de la mitad de la temporada es como de verdad te sientes. Te sorprende y cada capítulo tiene su punto álgido en el final que te deja con muchísimas ganas de ver el siguiente. Además aunque todo gira en torno a la eterna lucha entre el bien y el mal, el héroe -o antihéroe- y el villano, alrededor de ambos hay personajes tan interesantes como cruciales en la trama, sin los que no sería posible ni viable la historia.

A partir de ahí. ¿qué pasa? Que se desinfla totalmente. Puedes predecir qué va a pasar o con qué te vas a encontrar. Joe empieza a perder todo ese carisma que nos engatusaba y su personaje se vuelve totalmente plano y aburrido ¿dónde quedan Poe, los ojos, la muerte? Y Ryan Hardy -Kevin Bacon- no aporta nada más que clichés de agente atormentado, de los que vemos siempre en las películas. Los malos son muy malos malísimos y con una inteligencia que no somos capaces ni de imaginarnos. Los buenos -o no tan buenos, depende de cómo se mire- y el FBI son la cosa más tonta que te puedes echar a la cara. Además de que oye, parece que andan escasos de efectivos porque si no, no me explico como cada vez que tienen una pista van de dos en dos o como mucho de cuatro en cuatro... para así dejar que los malos los embosquen con falicidad y se salgan con la suya.

Y al final, se queda vacía. Ni siquiera el último capítulo es capaz de retomar lo que nos prometía al principio y el "mito" de Joe Carroll termina de venirse abajo en una especie de sinsentido y de la forma más "tonta" posible. No sé, yo quizás esperaba que además de escribir su libro tuviese una gran misión en mente y que aunque esta fuese amargarle la vida a Hardy, nos llevase más allá de un simple "lío de faldas" y de un "¿cuándo te enamoraste de mi mujer?"¿Tanta secta y tanta maldad absoluta para eso?

La segunda temporada ya está confirmada y supongo que terminaré viéndola. El final es muy abierto y sin pensar demasiado creo que todo el mundo que lo haya visto será capaz de imaginarse por dónde van a ir los tiros o cuál va a ser su argumento.

De todas formas, engancha. Porque quieres saber qué pasa y porque creo que en el fondo tienes la esperanza de que te de una sorpresa y te deje con la boca abierta. Entretiene lo justo. Algún que otro susto y algo de intriga... pero dejemos las grandes series para otro momento porque, de momento, esta se quedó en el intento.

lunes, 29 de abril de 2013

Reviviendo

Porque por enésima vez me ha apetecido retomar de nuevo el blog.

Las ganas las tengo, pero no sé ni cuánto escribiré ni cuánto duraré haciéndolo porque por una cosa u otra, siempre termino abandonando. Espero que esta sea la definitiva.

Así que, ¡nos vemos por aquí!